De la cooperativa a la bodega
En 1962 el abuelo Julián compró la finca. En lo alto del alcor, el pequeño cerro que le da nombre, ya había una parcela de cepas viejas; el resto lo plantó él. Durante más de cincuenta años la uva fue a la cooperativa del pueblo, como la de casi todos los vecinos.
En 2016 sus nietos, Marta y Pablo, decidieron quedarse con la uva de las cepas más viejas y hacer su propio vino. La primera añada fueron 4.000 botellas, con una barrica que nos prestó un vecino. Hoy hacemos unas 30.000 al año y no queremos crecer mucho más.
Cómo trabajamos
- Cepas en vaso, sin regar. Las raíces bajan a buscar el agua y la planta da poca uva, pero concentrada.
- Vendimia a mano. En cajas de 15 kilos, de madrugada y parcela a parcela, para que la uva llegue entera y fresca.
- En la bodega, lo justo. Levaduras de la propia uva, barricas de segundo y tercer uso y poca intervención.